La vanidad de los puntos y aparte dejaron mi miseria envuelta en un pijama a rayas. Los trabajos incumplidos, las sonrisas robadas, la inocencia disfrazada de egoísmo arrojaron briznas de hastío a la hoguera de la falta de ánimo...
La indiferencia, como zorra de cola larga y cheque en blanco, conquistó los rincones ocultos de los bolsillos, más bien vacíos, de mi uniforme roto por el tiempo futuro de la desconfianza. Rizos negros, puños vacíos, sotanas sucias... inconsciente desdicha sin trampa ni cartón...
Los puntos y coma inundaron los pliegues de mi cama. Con la resignación revolucionaria que las caracteriza, las pulgas olvidaron su labor de picoteo y succión, para dedicarse a lo segundo... el ejemplo social adormecido acabó por convencerlas...
lunes, enero 29, 2007
domingo, enero 21, 2007
Vallas
Cada una de las gotas que se estrellan en la acera del portal de las bienaventuranzas, es una promesa incumplida a los ojos del silencio. Las manos crispadas y la nuca fría, fue todo lo que necesitó para decir adios a los colmillos viciosos de la soledad..
Los sueños ya serán eternos y cada mañana habrá bollos dulces y leche freca. No más peleas absudas por las baldosas de siempre. La existencia volverá en forma de nombre y apellidos de latón en granito gris de las películas, caja estrecha, pino o roble, un par de rosas y un clavel...
Las mujeres ya entrarán tranquilas y los hombres no se mancharan las botas. Los niños no tendrán qué saltar cada mañana y los perros no ladrarán a la noche...
Las vallas de la verguenza también existen en este lado del sinsentido...
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