Sucede que el domingo huele a eterno.
Sucede que hace tiempo que no lloro.
Sucede que las yemas son sensibles a palabras inocentes santidades.
Sucede que el rencor por tiempos pasados marchitos es mayor que un invierno seco de soledad al contado.
Sucede que acaricio labios que no encuentro.
Sucede que escribir ya no es un juego.
Sucede que me hieren tonterias.
Sucede que dos es más que uno.
Sucede que escucho canciones que hace tiempo que ignoraba.
Sucede que cucharadas de alma se escapan por redundancias de adulterio.
jueves, enero 03, 2008
domingo, noviembre 18, 2007
Mapa
En el mapa escondido en el doble fondo del armario de nuestra existencia las aspas negras marcan las orillas donde desembarcamos los besos robados en las frías esquinas de invierno. Mapas viejos, que no llevan a ningún tesoro escondido pues tal vez lo valioso lo dejamos abandonado en cualquier estación marchita de autobuses grises.
No desaparezas de mi mapa, pues daré vueltas cual locura emborrachada por la vida. Desaparecerá la rosa de los vientos del santuario de las cadenas. Se borrará el norte de la calle de atrás. Olvidaremos los cafés eternos en boticas de oscuridad y mesas anchas. Dejaremos rutas de roces y cariños.
Vos sos las flechas de mi mapa del tesoro, la rosa de mis vientos, la brújula de mi destino.. no desaparezcas de mi mapa...
No desaparezas de mi mapa, pues daré vueltas cual locura emborrachada por la vida. Desaparecerá la rosa de los vientos del santuario de las cadenas. Se borrará el norte de la calle de atrás. Olvidaremos los cafés eternos en boticas de oscuridad y mesas anchas. Dejaremos rutas de roces y cariños.
Vos sos las flechas de mi mapa del tesoro, la rosa de mis vientos, la brújula de mi destino.. no desaparezcas de mi mapa...
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