viernes, enero 14, 2005

Mi noche

Deseo globalizar mi noche, multiplicarla, hacerla eterna, regalártela, partirla y masticarla como quien masca tabaco para luchar contra la presión que le oprime. Deseo que mi noche sea eterna, sentirme en paz, ni triste, ni alegre, ni esperanzado, ni hundido en mi miseria personal. Deseo que nunca amanezca, porque en la oscuridad de la noche las fieras duermen y el ciervo pasta tranquilo, acariciado por las manos de la luna. Deseo que esta noche mis palabras se claven en tu alma como espinas afiladas a golpe de lágrima de enamorado de la vida...

Deseo que mi noche sea nuestra noche, que mi paz nuestra paz, que mi tristeza nuestra tristeza y mi alegría, la alegría de todos. Deseo que esta noche sea del hermano abandonado en la calle y en el vino, deseo que esta noche sea de la mujer guerrillera por la justicia, deseo que esta noche sea del niño que ganó la batalla al mar, deseo que esta noche sea del que no puede moverse atado por un estado que le oprime, deseo que esta noche sea de la niñas a la que arrancan la infancia a corte de cuchilla...

Buenas (nuestras) noches
Hasta mañana

viernes, enero 07, 2005

Jugaba Tranquila

Jugaba tranquila, pese al frío que inundaba aquella mañana de enero.

Vivía mil aventuras con sus muñecas de tela y esparto, personajes de lata y botella. Los perros de cartón intentaban morderla en el tobillo, que suerte tener aquel cocodrilo de botella de leche que hacía huir a todo el que osara acercase a su castillo "Balay".

Princesa con vestido huntado en aceite, caballo de carrito ya en desuso. Bebé sin pierna, con chaleco de bolsa de la compra. Ardillas de bola de lana que escapan de los zorros de detergente que intentan atraparlas para cenar.

Nada de Mattel, nada de plástico recién salido de la refinería. Mucho de cartón, algo de alambre. Kilos de bolsas y cajas de huevos. Mucha ilusión, poco consumo. Poco de rica, mucho de pobre.

Y Jugaba tranquila, pese al frío que inundaba aquella mañana de enero.