Aprender a sufrir no es sencillo cuando te crees en la cima, cuando vives en un juego con normas a tu antojo.
En ocasiones pienso que ya es hora de destruirte, mi querido capital, o tus secuaces se enfrentaran a todo aquello que nunca imaginaron. Ya no se conforman con violar niñas, reclutar muchachos, practicar con viejos o disparar a civiles... Ahora también destruyen granjas, privatizan estanques y se burlan de creencias a modo de cómic...
Y lo más simpático, mi querido capital, es que se extrañan de no ser bien recibidos o de ser expulsados. Creo que tus seguidores han perdido el rumbo, que han enloquecido... Actúe querido capitál, elimínese, destrúyase, desaparezca antes de que sea tarde, porque tal vez entonces ya no haya tiempo para detenerlo todo, mi querido capital.
jueves, febrero 09, 2006
lunes, febrero 06, 2006
tiempo de desierto
El tiempo de desierto es una prueba más para avanzar que para dar pasos en falso. Los ladrillos de las azoteas parecen dirigirse al vacío ante un panorama digno de un capítulo de Dante. Nos entretenemos en cortar cabezas disidentes, en caricaturizar los sentimientos de vecino.. ¡qué bonito!... ¡qué irresponsable!...
Porque llegará un día en que estarán hartos de ser diana de flechas cargadas de mofa, de ser muñecos de trapo manejados al antojo del dinero, de ser el punto y aparte, de ser el niño a quien robar el dulce... y se levantarán, y muchos nos levantaremos con ellos, en una guerra cargada de honor y lucha pacífica, de puños en alto y fe en el otro, porque confiamos en ese ente que dichen la persona, porque creemos en esto que llaman libertad, porque amamos la vida...
Porque llegará un día en que estarán hartos de ser diana de flechas cargadas de mofa, de ser muñecos de trapo manejados al antojo del dinero, de ser el punto y aparte, de ser el niño a quien robar el dulce... y se levantarán, y muchos nos levantaremos con ellos, en una guerra cargada de honor y lucha pacífica, de puños en alto y fe en el otro, porque confiamos en ese ente que dichen la persona, porque creemos en esto que llaman libertad, porque amamos la vida...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)