martes, septiembre 06, 2005

Mi refugio

Empapado por la tormenta de verano que dura todo el invierno que Quique proclama en su canción, encuentro una esquina de mi mundo para esconderme de aquello que me oprime.
Un rincón libre de humo negro de desesperanza que intenta sacarme a empujones de mi propio Yo, convirtiéndose en un auténtico oasis en el océano de lo cotidiano...
Me siento a gusto, libre, protegido, poderoso.. desde mi azotea observo, miro, comprendo... desde aquí todo huele bien...

Somos Estrellas

Cuando las gotas del rocío comienzan a despertar del sueño que las atrapa durante el día, todo parece detenerse bajo la lámpara que ilumina mis garabatos sembrados en hojas de papel reciclado. El Mundo calla, la luna escucha... serena, paciente, comprensiva... con ojos de madre, con labios de amante...
Las estrellas forman el techo de los que sólo necesitan el firmamento para guardarse del frío de este otoño que llega tímido sorteando los árboles desnudos de mi azotea... la brisa de media noche intenta engañarme a participar en un juego seductor al compás de los grillos... las pisadas de los que aún llegan a su casa retumban en las paredes de la ciudad que calla después de voces y lamentos...
Somos gatos de cuello largo dispuestos a ver el mar. Somos harina de la noche que nos invita a soñar. Somos guerreros preparados para la batalla final. Somos polvo de estrellas que no se apagarán jamás...