martes, julio 27, 2010

Echarte de menos

Echarte de menos es recordarte cada minuto y cada segundo de la noche.
Echarte de menos es sentirte en la almohada pese a miles de kilómetros.
Echarte de menos es acariciar tu pelo a pesar de la ausencia.
Echarte de menos es quererte aún más pese al tiempo perdido.

Echarte de menos es llorar al verte aunque sea en sueños.
Echarte de menos es contagiarse penas y también alegrías.
Echarte de menos es tenerte al lado aunque hayas partido.
Echarte de menos es abrazarte hondo y sentirte fuerte.

Y el corazón duele porque falta tu aliento
Y en mi pecho silva trovador desesperado
Y al cerrar los ojos viajo a nuestra casa
Y al volver a abrirlos te descubro en mis manos frías.

Y así pasan los días, entre alegrías y lágrimas, en abrazos deseosos de encajarse entre hombros y entre espaldas. En besos fugaces y también tranquilos. En horas nocturnas teniéndonos tanto. En miradas, en sonrisas, en corazones revolucionarios jamás cansados.


miércoles, junio 23, 2010

Partió a la noche

Partió a la noche, de nuevo, el cariño circunflejo de historias vivas en tiempos marchitos.
Creciente el odio a estadística maldita que secuestran a princesas en noches mágicas y días eternos.
Húmedo el iris. Sangrante el labio. Culpabilidad de platos sucios y restos de puntería inestable. Noche tranquila.
Sencilla fórmula de palabras lindas para lindo tesoro. Pequeño pero vivo. Calienta el alma.
Y mientras, ondas hercianas que luchan por suplantar a narices a milímetro de distancia. Absurdo intento.
Mil vidas para sentirnos cerca, más que ahora, y cumplir los deseos de pestañas al vuelo. Eternamente juntos.