Las palabras, que esta noche se convierten en imagen, mariposas de costumbres ancestrales, segunderos detenidos en el sueño.
Las palabras, que parecen escupirse entre misterios, entre ojos de dudoso colorido, en sonrisas infinitas y en el miedo.
Las palabras, que me lanzan al vacío a contrapelo, a cafés a bocajarro y al desierto, conexiones entre camas de recuerdo.
Las palabras, que reiteran el sonido de las sombras, que nos hacen acostarnos a deshora, que se añoran cuando faltan de repente.
Las palabras, que se escapan agilmente de los dedos, que se mezclan entre tripas y saleros, que se añoran entre las olas de invierno, que apoderan primaveras prematuras, que disparan las miradas como besos, que atraviesan lo infinito de unos días, donde todo se detiene en el silencio.
viernes, abril 17, 2009
martes, agosto 26, 2008
Inmensidad
Como un sol sostenido en una noche de invierno, los recuerdos se desvanecen en la inmensidad del aire que nos ahoga. Bailes de revolución perdida que morirán más allá del último brindis por el negocio bien hecho.
En la inmensidad, los pasos pierden rumbo, las alegrías parecen de sacarina y las sonrisas de papel cartón. El alma es pura miseria al trueque por un billete de avión a cualquier desierto, lejos de las tormentas de verano.
Se apagaron los semáforos en la autopista al pulmón inerte. Asfixia gratuita, imbecilidad recreativa, noches sin sueños, alergia al mundo.
En la inmensidad, los pasos pierden rumbo, las alegrías parecen de sacarina y las sonrisas de papel cartón. El alma es pura miseria al trueque por un billete de avión a cualquier desierto, lejos de las tormentas de verano.
Se apagaron los semáforos en la autopista al pulmón inerte. Asfixia gratuita, imbecilidad recreativa, noches sin sueños, alergia al mundo.
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