viernes, septiembre 16, 2005

Y se olvidó

Escondío la esperanza entre las sábanas de su cama y pasó cuatro días en su búsqueda. Se deslizó por las cortinas de color añil tristeza rodando hasta caer de bruces con la mesilla de noche. Escaló el armario que oculta la felicidad para luego saltar al vacío arropada en cojínes azul alegría. Navegó en el mar de su lavabo para entonces bailar al mediodía entre telas de un viejo sillón arrugado.
Y entonces recordó que un día había escondido la esperanza entre lágrimas quebradas de amargura, y bajo el teléfono de pared hayó lo que arrancó de cuajo las raíces que no le dejaban marchar. Y corrió escaleras abajó en busca de un momento de frescor en la mañana. Y encontró a la esperanza sentada en las escaleras de la puerta de atrás.

domingo, septiembre 11, 2005

Mariposa

Antes que acabe esta noche quiero perderme entre el humo de las mañanas que nunca acaban para entonces no pensar en la vida ni en la muerte si no es una u otra sólo contigo. Sólo contigo triste esperanza, que me dejas asustado en el olvido. Si no es agarrado a tu cintura, a pesar de recibir triste castigo.

La vida entonces parece mariposa, que nace al mundo con un nuevo vestido. La vida entonces parece aventura, que se escapa temblorosa en un suspiro.

No me dejes dulce dama abandonado, arrojado al vacío de las sombras. No permitas que me arrastre estancado, sumergido en mirada siempre esquiva. Agárrame fuerte con cuidado, y asi siempre sentirme protegido; abrazado al compás de un buen trago, o triunfante al superar mi cruel martirio.