jueves, febrero 03, 2005

Ella

Era la más hermosa del lugar. Siempre sabía que vestido ponerse en cada ocasión. Rojo, amarillo, naranja para la primavera; algo tostado para el verano; el marrón venía muy bien en el otoño y en el invierno se recogía en mantos blancos, inmaculados. Decían que era sabia, que todo lo que hacía tenía un porqué, que nada era dejado al azar. Y la llamaban madre, porque amaba con toda su alma a todos sus hijos, a todas sus hijas...

Pero un día llegó el hombre e intentó controlarla. Puso freno a su libertad, la golpeaba y violaba, se sentía sucia, lloraba... Intentó defenderse pero sólo ganaba pequeñas batallas y terminó volviéndose loca, incontrolada, agresiva incluso con sus criaturas....

La llamaban Naturaleza

miércoles, febrero 02, 2005

años...

Cinco años a la vista para estudiar una carrera resultan un siglo para aquel que no pretende morir un uno de octubre para resucitar el 7 de julio con la edad engrosada por el tiempo. En ocasiones me pregunto, ¿cuál es la clave del éxito?, y pronto me respondo, la entrega... Pero ¿Qué sucede cuando uno no tiene intención de alejarse de lo que le interesa, de olvidar que es enamorarse, de olvidar causas por las que luchas, de cerrar las puertas al que sufre, de dejar de ser persona mientras se sumerge en la historia, las ciencias, las leyes o los nuevos métodos de cartografía?

¿De véras estamos formándonos o simplemente
metemos datos en nuestras (limitadas) cabezas?